Para quién
Para quien cotiza todos los días y no vive de eso.
Si cotizar es tu producto, ya tienes un sistema. Esto es para quien cotiza porque no le queda de otra, y cada cotización le quita tiempo de lo que sí vende.
Hoteles y servicios con fecha
Cabañas, salones, tours, renta de equipo. Lo que se cotiza depende de que haya lugar ese día, y eso no lo resuelve una lista de precios.
Distribuidores y refaccionarias
Miles de piezas en el catálogo y un cliente que describe lo que necesita con sus palabras, no con tu número de parte.
Talleres y servicios a la medida
Donde cada trabajo se cotiza distinto pero siempre con los mismos ingredientes: material, horas, traslado y margen.
Dos problemas que se ven igual desde fuera.
Los dos empiezan con un mensaje y terminan con un precio. En medio no se parecen en nada, y por eso conviene decir cuál es el tuyo antes de empezar.
Cuando lo escaso es la FECHA
el caso hoteleroLa primera pregunta del cliente no es el precio, es «¿hay lugar?». El catálogo es pequeño; lo difícil es saber qué queda libre. Aquí lo que importa es no prometer algo que ya está ocupado.
Cuando lo escaso es ENCONTRAR la pieza
el caso de catálogo«Una fuente de 12 volts 5 amperes» casa con cuarenta filas de tu catálogo. Las fechas no son el problema; el problema es dar con la correcta y saber si hay existencia.
Se parecen por fuera y por dentro no son lo mismo: comparten cómo entra la petición y cómo sale la respuesta, pero no lo que pasa en medio. Por eso se construyen como dos piezas y no como una que intente servir a las dos a medias.
¿Cuál de los dos eres?
Si no lo tienes claro, con que nos digas qué te preguntan tus clientes primero —si el precio o si hay lugar— ya lo sabemos.
Cuéntanos cómo cotizasapp.cotizar.cc